Que un juez de la república junto a su secretario y el prosecretario se hayan dejado engañar por más de dos años, no suena increible sino indignante.
Me refiero al Juez Villafuerte Ruzo, al Secretario Lasalle y al Prosecretario De Vicaro.
No tenemos derecho a pensar que el juez y los mencionados secretarios son parte de una conspiración para favorecer al sospechado de genocidio; lo que indigna es que un juez que se jacta de haber intervenido en muchas causas de derechos humanos, no separa que este comportamiento engañoso de los genocidas sea una conducta habitual.
En realidad en SN es un secreto a voces que Saint Aman gozaba de buena salud y que se paseaba alegremente; esto ultimo me lo comunicó un periodista de esa ciudad hace ya varios años.
¿ Cómo pudo el juez dejarse engañar? Esa es una pregunta que paga un millón.
Si tenemos en cuenta el énfasis en la defensa que ejercicio sobre el sospechado lo que significa un ataque sin precedentes sobre mí y mis creencias y posiciones filosóficas, estamos más próximos a una respuesta.
Sea como sea, toda la causa está viciada y lo que es más tiene razón el ministerio fiscal cuando lo recusa, lamentablemente lo hace mucho tiempo después de mis denuncias y otro tanto de que yo iniciara el proceso de denuncia y de recusaciòn, hemos perdido un valioso tiempo.
No se como se hará para recuperar el tiempo y como haremos para que TODOS los culpables y cómplices sean llevados a juicio y de ser posible a la cárcel, por lo pronto debemos denunciar y no callar.