Hoy en el diario Pagina 12 una nota firmada por el periodista Horacio Verbitsky da cuenta de los movimientos de cierto grupos de personas en favor de una amnistia amplia a los genocidas, especialmente a los civiles.
No hace muchos días atrás conversando con el Lic Sebastian Sorlino Presidente del Foro para la Libertad Religiosa y de Conciencia, evaluábamos que algún movimiento de estas características debía ocurrir.
La cuestión es simple si se observa con cierta simplicidad la situación. Este gobierno hizo por los derechos humanos mas de lo que se avanzó en los docientos años de independencia. Esto ya nadie puede dudarlo, ni siquiera sus enemigos, que los tiene y son muchos y poderosos.
Una dictadura militar como la que vivió la argentina con características tan sangrientas, necesita miles de cómplices, sino no es posible instalar el horror. Cubrir los cargos en el aparato estatal nacional requiere de un ejercito de civiles capacitados posiblemente en aquellos años unos 5 mil o más, si a esto le sumamos las provincias y los municipios; el número no es menor.
Ademas toda dictadura necesita oxigeno financiero por lo que aparecen rápidamente los poderosos polos empresarios, los grupos rurales, multinacionales, etc.
Y para que finalmente sus conciencias se tranquilicen luego de arrojar los cuerpos mutilados de los jóvenes al río de La Plata, se hace necesario uno o cien sacerdotes y varios obispos que les otorgue la absolución. Los obispos Plaza, Bolatti, Bonamin, Tortolo, Sansierra; apenas algunos apellidos emblemáticos de decenas que fueron funcionales a los torturadores.
Por eso no extraña la noticia que relata el periodista.
Josè Alfredo Martinez de Hoz fue ministro de economía en aquellos años y se lo vincula con negociados que no se dirimían precisamente negociando, sino más bien con un automóvil verde militar y con unas cuantas balas hasta que el cuerpo quedaba destrozado.
Asì eran aquellos años. Y asì de bestiales los militares y los políticos, los obispos y los empresarios.
Jose Alfredo Martinez de Hoz, era presidente de la Sociedad Rural Argentina, la misma que enfrenta al gobierno actual y le hace paros y le corta las rutas y dice que hasta que no tiren por la ventana a la presidenta no estarán en paz, porque " el campo somos todos" aunque el pobre hombre con rostro curtido y manos agrietadas se pregunta porque el sueldo de peón de campo es el mas bajo del país y son los que menos beneficios tienen.
Martinez de Hoz tiene hoy 84 años y está en una cárcel común como corresponde a todo ciudadano. Sus hijos protestan, un foro de abogados católicos por la reconciliación protesta, empresarios vinculados al opus dei protestan, una de las más poderosas empresas multinacional con apellido argentino, representante de los intereses económicos del vaticano, protesta, elevan cartas a la Corte Suprema.
Este movimiento era previsible, no hay que ser inteligente, la derecha se moverá con rapidez y algunos desde la sombras, habrá abogados y también jueces que apoyaran y serán solidarios y habrá nuevas corridas intentando sacar por la ventana a esta señora como dice Macri que está ahí enfrente y viene a encarajinar todo hablando de igualdad y de justicia.
Estoy seguro que habrá una movida fuerte aunque no ruidosa, recorrerán cuanto pasillo puedan y pondrán todos los obstáculos posibles. Si Martinez de Hoz continua preso por crimenes de lesa humanidad se abre una amplia puerta donde pueden pasar potencialmente todos los colaboracionistas.
Habrá que estar atentos.
En esta linea coloco yo al Juez Villafuerte Ruzo y su protección sin vergüenza a Sain Amant y sus amigos. Y cada día que pasa nuevas evidencias van apareciendo, faltaría que termine siendo pariente de algún general.
Me llegó la información que el Coronel Sain Amant fue analizado por una junta de expertos que no pertenecen a la Corte y descubren que goza de buena salud y si puede afrontar juicios querellas y todo lo que requiere la ley a los sospechados de genocidio.
Ahora comprendo porque Villafuerte Ruzo, lo acepto como querellante en una causa contra mí, cuando me atreví a decir que era un asesino y el dice que cometo falso testimonio, el juez sabía desde entonces que estaba bien de salud y que su salud mental era como la de pocos. No se como es el trámite ese de tomarle las pericias pero en mi caso el juez leyó la correcta, la que dice que está sano y vivo y que no tiene trazos de enfermedad alguna, aunque la oficial lo exima de presentarse a declarar.
Muchas gracias a este periodistas que al leerlo uno siente que de a poco puede ir entendiendo las lineas grises, los rumores de pasillos y los susurros de prostíbulos nocturnos a los que no tienen acostumbrados los genocidas y sus cómplices.
Que dirà Carlona, Carlos Sorlino para los amigos y Chanchobarro o Navarro Hector W cuando se enteren que el Coronel lee y escribe y tiene amigos y que son cómplices de un genocida?