miércoles, 19 de mayo de 2010

Dra Oberling versus Juez Federal Villafuerte Ruzo

Los jueces deben ser la corrección y el equilibrio, el ciudadano debe tener la plena seguridad que acudir a un juzgado sea para querellar o para ser querellado, todo el proceso trascurrirá con una marcada señal de objetividad e imparcialidad. En el caso de la argentina, el sistema no es inquisitorio sino acusatorio; es el agente fiscal quien lleva la responsabilidad de llevar adelante la investigación. Esta norma es parte de la Constitución Nacional y si no se acepta el principio debe irse a Casaciòn porque es un tema de fondo, que afecta un principio que consagra la Constitución.
Hace pocos días atrás apareció una noticia en un diario digital de una pequeña localidad de la Pcia de Buenos Aires; la nota la otorga la Dra Oberling, abogada de Derechos Humanos por la Secretaria de DD HH de la Nación y también representa los intereses de las Abuelas de Plaza de Mayo.
Ella se refirió a mi caso en estos términos y según el periódico: “Ocurrió una situación bastante anómala y sorprendente para nosotros. Además de estar constituidas la Secretarías de Derechos Humanos de la Nación y la Provincia, se había constituido como querellante (es decir yo), en la investigación sobre el episodio en el que Ponce perdió la vida. Él es víctima en la causa de Ponce porque es quien viajaba con el. El año pasado, el Juez Villafuerte Ruzo decidió, después de haberlo indagado y acusado por falso testimonio en otra causa, apartarlo como querellante. Lo hizo por iniciativa propia, no en respuesta de una solicitud concreta de la defensa. Esta resolución de apartarlo como querellante fue apelada y la Cámara de Rosario resolvió el 29 abril pasado revocar la decisión de Villafuerte Ruzo, diciendo que su apreciación fue incorrecta respecto de que aquí se aplicaría un supuesto excepcional para apartar a los querellantes cuando las personas son acusadas por los mismos delitos o conexos, que no es el caso.”
Los ciudadanos comunes no tenemos la obligación en trasformarnos en expertos en derecho penal, pero según lo que puedo entender y lo digo con claridad, la Cámara Federal de Rosario en mi caso concreto cumplió con la ley y la constitución devolviéndome el rol que me corresponde y para mi asombro – aunque yo asì lo acusé ante el Consejo de la Magistratura y en la causa donde lo querello y que està a espera de un fiscal -, tambièn agrega que el Dr Villafuerte Ruzo dictaminò mi apartamiento contra sensu, en contra de la ley, en palabras de barrio: macaneò, torciò una doctrina de un jurista y la utilizò de un modo equivocado. La Camara no se expide si lo hizo por negligencia, mala fe o ignorancia. Lo tratarè de averiguar en la causa en que lo acuso por delitos gravísimos.
Insisto soy un ciudadano simple y comùn, por eso leo las noticias con una perspectiva màs lineal o directa si se quiere, para mì, el juez mintió torciendo los dichos de un jurista, es poco creíble y peligroso para el sistema judicial. Como lo dije en la causa en que lo querello y en la denuncia ante el Consejo pidiendo su destitución y juicio politico, ejercer la crueldad con un grado de perversión notable.
Y esto mismo parece decir la Dra Oberling porque líneas màs abajo, refiriéndose a otro caso de los llamados “especiales” porque tienen que ver con la dictadura militar dice: “Distorsiona completamente los parámetros comunes y habituales de la lógica incluso, no solamente de lo que tiene que ver con lo jurídico”.
Si no entiendo mal, y en lenguaje de barrio, dice que es irracional es decir, no logico y no solo en el plano jurídico sino en la vida. Un chico de Palermo diría “está loco”.
No quiero pecar de ultramontano pero me permito decir que según mi punto de vista Villafuerte Ruzo no está loco y no hace locuras ni se comporta como un loco. Villafuerte Ruzo es funcional a la dictadura militar del periodo 76-83 y amigo de los genocidas por eso los protege, por eso dilata los procesos y persigue a las victimas para que nos asustemos y escapemos vaya a saber adònde en su mente absolutamente racional.
Si es verdad todo lo que reporta el periódico, la Dra Oberling debe decir claramente que la dictadura militar genocida tuvo cómplices entre los empresarios, el sistema judicial, político y en la misma iglesia católica argentina. El señor Villafuerte Ruzo Juez federal, es consecuente con lo que hacen los genocidas en todas partes del mundo cuando deben pasar a cuarteles de invierno: dejan pocas huellas y muchos amigos; amigos que finalmente cuidarán que los crímenes que cometieron queden en la impunidad.
Hay muchos funcionarios que son familiares de militares o de eclesiásticos o de empresarios poderosísimos, todos representantes de una línea ideológica donde entra el liberalismo, los hispanistas y el nacionalismo católico para apoderarse de los resortes del poder y asesinar a 30 mil personas y secuestrar a cientos de niños recién nacidos y entregarlos en adopción incluso a los torturadores.