Por Mary Milliken y Dan Whitcomb
LOS ANGELES (Reuters) - El Papa Benedicto XVI, en un cargo previo como funcionario del Vaticano, recomendó ser cautos ante la expulsión de un sacerdote de la Iglesia Católica que se declaró culpable de abusar de menores, según una carta dada a conocer el viernes por abogados de las víctimas.
En una carta de 1985, escrita en latín y traducida para Associated Press, el entonces cardenal Joseph Ratzinger dijo al obispo de Oakland que necesitaba más tiempo "para considerar el bien de la Iglesia universal" mientras revisaba una solicitud para apartar del sacerdocio al cura.
La carta se dio a conocer mientras el Vaticano lucha contra acusaciones de que el Papa administró mal los casos de abusos cuando fue obispo en Alemania y funcionario del Vaticano antes de se escogido como Santo Padre en el 2005.
Ratzinger escribió en la carta que los argumentos para expulsar al sacerdote era "de importancia grave", pero también le preocupaba lo que "podría provocar el autorizar la expulsión para la comunidad de fieles de Cristo, especialmente considerando la poca edad de quien acusa".
Según Associated Press, que dio a conocer la noticia, el reverendo Stephen Miller Kiesle tenía 38 años en ese entonces y había sido sentenciado en 1978 a tres años de libertad condicional luego de declararse culpable del delito menor de conducta lasciva por atar y abusar de dos niños en la casa parroquial de una iglesia.
Según una carta de la Diócesis de Oakland enviada a Ratzinger en 1981, Kiesle había pedido dejar el ministerio activo y la diócesis pidió a Ratzinger que accediera a que fuese "relevado de todas las obligaciones del sacerdocio, incluido el celibato".
"ESTO ES DESAFORTUNADO"
Michael Brown, un portavoz de la diócesis, realizó comentarios sobre la carta, pero dijo: "Creo que objetivamente (el registro) muestra que la diócesis hizo lo correcto en 1978, y en 1987 fue retirado del sacerdocio".
Cuando se le preguntó sobre los reportes respecto a los documentos, el viceportavoz del Vaticano, reverendo Ciro Benedettini, dijo a Reuters que "el entonces cardenal Ratzinger no encubrió el caso, pero quería estudiarlo con mayor atención por el bien de todas las personas involucradas".
El rehusó realizar más comentarios.
Los documentos entregados a Reuters por el abogado de las víctimas Jeff Anderson muestran largas demoras en las respuestas, la pérdida de documentos en el Vaticano y la molestia de la diócesis de Oakland.
Luego de la respuesta de Ratzinger, el sacerdote George Mockel escribió al obispo John Cummins: "Según entiendo al leer la carta es que van a esperar hasta que Steve envejezca. Mi sensación es que esto es desafortunado".
"Lo que estos documentos demuestran irrefutablemente es que el cardenal Ratzinger en sí, de su propia mano, no sólo postergó la remoción de este sacerdote, sino que escogió proteger la reputación de la Iglesia por sobre el bienestar de los niños", dijo Anderson.
Anderson sostuvo que los documentos no se dieron a conocer antes porque los abogados estaban concentrados en demandar a la diócesis, no al Vaticano.
"El Vaticano estaba sólo marginalmente en nuestro radar en términos de qué podíamos hacer y qué podíamos pedir", comentó.
El grupo de defensa de las víctimas SNAP, siglas en inglés de la Red de Sobrevivientes de aquellos Abusados por Sacerdotes, dijo que esperaba que se conocieran más documentos que relacionen al Papa Benedicto XVI al mal manejo de los casos de abusos de menores.
"Sospechamos con firmeza que hay más documentos condenatorios como este que demuestran que Ratzinger se alineó con los sacerdotes abusadores en lugar de los niños vulnerables", dijo Joelle Casteix, director occidental de
SNAP.
(Reporte adicional de Peter Henderson en San Francisco y Philip Pullella en Roma; Editado en español por Ricardo Figueroa)