El 30 de abril BAE un dario argentino publico una entrevista al sacerdote Nicolàs Gomez, por aquellos años 70, seminarista.
Cuenta que Ponce de Leòn le dijo que "le habían puesto fecha a su muerte: julio."
Pero lo más interesante es una terrible mentira que le cuenta al periodista, textualmente:
- periodista: en 2005 usted declaró en la causa que investiga el presunto asesinato de Ponce de Leòn, ¿que fue lo que escurrió después de eso?
-sacerdote: yo fui el primero al que le pidieron que declarara, tal vez porque cuando escurrió el accidente armado me iba a ver a mí.
En esa declaración realizada en el juzgado y que pensé que era secreta, denuncié a gente que por entonces estaba actuando en la justicia nicoleña, como Hector Hernandez, quien era defensor de la justicia federal y del que yo sabia que en los 70 estaba en contra del obispo.
Al tiempo de regresar a la selva montañosa de Guatemala, comenzaron a amenazar a mi mama. Por teléfono le pasaron tanto a ella como a mi tía una grabación de gente que estaba siendo sometida a torturas, por lo que ella entró en pánico al quedar al descubierto nuevamente la herida por todo lo que ocurrió con Ponce de Leòn.
Conclusión de un mentiroso, es decir, yo:
1) El sacerdote dice claramente que existe un grupo por fuera del ámbito judicial que actúa y está al tanto de las declaraciones aunque estas se consideren secretas.
2) Que existe una capacidad operativa para actuar y amedrentar a los testigos y/o a sus familiares.
Queda por investigar la conexión en este grupo que actúa por fuera del ámbito judicial y si es aliado del juzgado de San Nicolàs y del Dr Villafuerte Ruzo para "pisar" esta causa.
Lo que declara el sacerdote Nicolàs Gomez está en línea con mis sospechas y eso está más que claro.