El Tribunal de la Cámara en lo Criminal de Mercedes decidió este martes condenar a reclusión perpetua a siete de los nueve acusados por el asesinato de Ramón González, de 12 años, quien fuera secuestrado, torturado y violado durante un rito satánico realizado en octubre de 2006.
La sentencia recayó sobre Esteban Escalante (21), Yolanda Ventura (42), Carlos Beguiristain (20), Ana María Sánchez (48), Claudio González (18), Jorge Alegre (32) y Osmar Aranda (52), a quienes se encontró penalmente responsables de “homicidio triplemente calificado por ensañamiento, alevosía y en concurso de dos o más personas, y abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad”.
A su vez, el tribunal decidió absolver a los acusados Fermín Sánchez (33) y Patricia López por “insuficiencia probatoria”, por lo cual se dispuso su “inmediata libertad”.
Los siete condenados a perpetua serán regresados a sus lugares de detención en las comisarías 1a. y 2a. de Mercedes hasta que se expongan los fundamentos de la condena, cuya lectura está prevista para el martes 5 de abril.
El juicio por el homicidio del niño Ramón González había comenzado el 23 de septiembre de 2010, y a lo largo de más de seis meses desfilaron más de 140 testigos que ratificaron la participaron de los acusados en este hecho que conmocionó a la opinión pública correntina.
Ramoncito, como se conocía al niño asesinado entre sus vecinos y familiares, fue hallado muerto el 8 de octubre de 2006 en un baldío lindante a las vías ferroviarias y la avenida San Martín de Mercedes, con signos de violación y torturas, 48 horas después de que su madre radicara una denuncia.
Según la investigación judicial, el niño fue visto por última vez con vida el 6 de octubre de 2006 en inmediaciones a un supermercado y la terminal de ómnibus de Mercedes, y al día posterior permaneció confinado en un lugar que aún no pudo determinarse.
En la causa también consta que alrededor de las 20 del sábado 7 de octubre, el menor fue trasladado a la vivienda particular de Osmar Aranda, donde con posterioridad se habría llevado a cabo un ritual satánico que lo tuvo como víctima.
Durante el juicio se enumeraron una serie de torturas a las que habría sido sometido Ramoncito a lo largo de la supuesta ceremonia de culto al “Señor de la Muerte”, como cortes a la altura de la mejilla, quemaduras de cigarrillos y un simulacro de velatorio, entre otras cosas.
El niño también sufrió lesiones en la zona del ano y luego habría sido violado por uno de los imputados absueltos, Fermín Sánchez, y por el único prófugo que tiene la causa, Daniel Alegre, quien luego se habría encargado de decapitarlo con un cuchillo por orden Martina Bentura, sospechada de ser la cabecilla de esta banda, dedicada a la corrupción de menores, prostitución infantil y narcotráfico.
30 de marzo de 2011 07:17