
Asia, una fuerza irresistible
Pakistán se perfila como el gran productor textil de la próxima década. India ensaya actitudes en la relaciones internacionales, que no dejan duda de su vocación de potencia, no solo espiritual sino esencialmente económica. El crecimiento de la economía india basado en la apertura controlada y, la mano de obra casi esclava, de porcentajes de la población que en pocos países del mundo se pueden dar como motor de sus economías, preanuncia un poderoso interlocutor económico para occidente. Al tiempo que la economía muestra signos de crecimiento sostenido, la concentración de la riqueza es cada vez más evidente. Las clases empobrecidas se refugian una vez más en sus creencias ancestrales y bajo la inspiración de Gurus que ensayan un discurso místico-nacionalista; la india se encamina a solucionar sus problemas de frontera con Pakistán y su larga enemistad con China.
China ya no es un gigante dormido ni un enigma para occidente, es más bien una clara evidencia de un sistema mixto de control político y económico de mercado dirigido, capaz de hacer tambalear a más de un país, incluidos los estados Unidos de América.
Cual es la característica común de estos tres países?
Por un lado, la millonaria mano de obra barata, o casi esclava si lo comparamos con estándares occidentales y por otro, una razón que debe hacer temblar a más de un analista de política internacional. Los tres países poseen capacidad nuclear. Este no es un dato menor, toda influencia o acción de los países occidentales estará signada y restringida por esta cuestión y los peligros que conlleva.
No está clara cual será la actitud de los países occidentales, y específicamente de los Estados Unidos de América, cuando se haga más evidente la anemia de su sistema económico. Pedirán a esos países que renuncien al crecimiento económico en aras de la fraternidad universal? Liderará Gran Bretaña ese pedido? Promoverán enfrentamientos nacionales “limitados”? (por los distintos ciudadanos de la Comunidad Económica Europea) Sea como fuere, de cualquier forma que se plantee la cuestión, será un proceso dinámico y traumático para las poblaciones occidentales. Esto es lo que señala la lógica más elemental.
La reciente situación económica en Japón, Corea, Malasia, Indonesia y otros países del Asia, también plantea signos de interrogación bastante alarmantes. No se sabe muy bien hasta cuando podrán continuar siendo el motor de la economía regional y un fuerte impulso de productos para occidente, si las economías occidentales ingresan en periodos prolongados de recesión. Las economías en occidente están más expuestas de lo que se cree normalmente, fijémonos el caso de España, cuanto de su producto primario tiene comprometido? Y el déficit de los estados Unidos?
Veamos un pequeño cuadro de posibles perspectivas en los próximos cinco años. Según la consultora A.T. Kearney, 275 empresas multinacionales, de primer nivel en el mundo, reportan su intención de utilizar productos fabricados en China en una proporción aproximada al 72 por ciento de sus necesidades. Muchas empresas más están con intenciones de comprar un 50 por ciento de sus necesidades de insumo en India.
Actualmente China, acompañada en menor medida por países como la India, Corea, Japón, Indonesia y malasia, superan sobradamente el consumo de cinco productos considerados lideres en los terrenos alimenticios, energéticos e industriales primarios: cereales, carnes, petróleo, carbón y acero.
Cualquier persona medianamente informada sabe que el acero es un indicador, no solo del crecimiento e industrialización de un país, sino de su poderío y fortaleza económica; en China el consumo actual de acero es un dato nunca antes visto en la era industrial del mundo.
Este crecimiento económico, literalmente aspira todos los recursos mundiales de materia prima y de producción agropecuaria. Esto permite tener un superávit comercial inigualable y al mismo tiempo, un ahorro interno envidiable para más de un país occidental del primer mundo. Esto crea una estrategia de China sobre occidente, que puede resumirse por un lado, en un constante avance sobre sus mercados como una cuestión de “seguridad nacional”, firmando tratados de provisión de materia prima de innumerables países (Indonesia, Rusia, Brasil, Argentina, Kazajstán y tantos otros) y por otro, el excedente de capitales lo dedica a la compra de títulos de la deuda americana, convirtiendo a los estados Unidos de América en un dependiente absoluto para garantizar una cierta estabilidad en el grave déficit.
Qué sucederá si el excedente Chino de capitales lo dedicara a otras inversiones?
No es extraño pensar que esos países inicien un lento y casi imperceptible giro en sus relaciones financieras y decidan cambiar sus acreencias, por una canasta de monedas internacionales, provocando una sutil pero persistente crisis en el sistema de equilibrio financiero internacional.
Serán los países del Asia la causa del ingreso masivo de países occidentales a un default, estilo La Argentina del 2001?