
¿Cómo explicarle a un niño de 14 años, con computador, telefonía movil y tv satelital que este niño con mirada de niño, fue el genocida demente que derramó la sangre inocente de 1 millón de niños judios? 1 millón de niños inocentes, con nausea suman los cadaveres y llegan a contabilizarse 6 millones de cuerpos. ¿Cómo explicarle a un niño tanto horror?
Desde el holocausto hasta nuestros días no solo se perdió la poesía sino que hay 1 millón de niños, hijo mío, iguales que tu, tan pequeños como tu, o más grandes, que no pudieron soñar ni dejar descendencia. 1 millón de sonrisas esparcidas por esta tarde gris y fría del sur del continente; 1 millon de niños que suman 2 millones de manitos y otros 2 millones de pequeños ojos horrorizados en los campos de exterminio. ¿Cómo explicarte hijo mío lo que duele en el alma y en la carne, cómo haré para que sientas verguenza de esa humanidad terrible y traigas a este mundo en tu generación un poco de paz y de amor, sin olvidar la historia, sin olvidar jamas que el hombre, todos los hombres, somos capaces de este y otros crimenes.
Niégate a escuchar a los que digan "eso ya pasó", niégate a pensar que eso es posible; no, no no pasó, mientras un solo ser humano tenga sensibilidad y ame la vida, la memoría no habrá pasado; seguiremos recordando y seguiremos pidiendo justicia y en nuestros corazones siempre habrá una candela encendida en memoria de esos cuerpos mitilados y esparcidos en cenizas, de esos ojos de niños, de esas manitos que nos reclaman un poco de calor en medio de la tarde violentamente fría.
Te diré algo, hace muchos años cuando tu aún no habías nacido, alguién me regaló una tarjeta
con el kadish con su forma de recitado en sefaradí y askenazí, al reverso estaba escrito un nombre Sygmund Khaia y decía "murió sin dejar descendencia, recite la plegaria del kadish en su memoria"; pues hijo mío no hay día que no recuerde ese nombre y no hay día que no recite ese kadish en su nombre; ruego al cielo dejarte como legado que continúes con esa plegaria y recuerdes ese nombre de un niño, asesinado por un perverso llamado Hitler.
La empresa estatal de correo de Estonia emitió por encargo un sello con la cara de Adolf Hitler de niño, informó hoy el diario digital "Delfi". El cliente que realizó el encargo utilizó el servicio "Mi sello" de la empresa Eesti Post (Correos de Estonia), que permite a cualquier persona emitir un sello con la imagen que desee. Es la primera vez que la efigie de Hitler aparece en un timbre desde el final de la II Guerra Mundial, por lo que el sello fue sacado a subasta. Según Inge Suder, portavoz de Correos de Estonia, la empresa no se hace responsable de las imágenes que aparezcan en las estampillas realizadas por encargo. "No tenemos ningún tipo de censura respecto a lo que se pueda o no se pueda retratar, menos en el caso de que alguien quiera que aparezcan unos genitales en el sello, algo que ya nos ha pasado alguna que otra vez", declaró. Agregó que no hay que temer que el timbre entre en circulación, porque los sellos por encargo no salen a la venta.