martes, 28 de julio de 2009

Espiritualidad versus Dinero

Recibo muchos mails cada día, no los acumulo; amigos de todo el mundo me envían saludos, consultas; cuestiones que hacen a la amistad, al compartir. Me suscribí a lo largo de estos años a un sinnúmero de grupos y de asociaciones on line, a centros universitarios. Leo todo lo que ingresa a mi correo; por respeto a quien envía y porque a estas alturas, ya no sé bien si acepté ser parte de, o simplemente son intrusos que no esperaron una suscripción.
Hay correos que aterran, otros simplemente causan gracia y algunos que exasperan.
Por razones obvias mi interés se centra en cuestiones filológicas, filosóficas si se quiere; pero lo más importante es la cuestión de la paz en el mundo y el voluntariado internacional para aliviar la carga de miseria y desamor que hay en la humanidad sufriente.
Estoy persuadido que la espiritualidad tiene aún mucho que aportar cuando se libere de la prisión a la que fue sometida por dos mil años de intolerancia y de dogma y, en eso andamos cada día.
Militante de una causa que es lo central en mi vida, no puedo menos que asombrarme y a veces indignarme, cuando se utiliza a la espiritualidad para fines puramente económicos.
Al abrir mi correo encontre un envío:
PROSPERIDAD VERDADERA
SEMINARIO ESPECIAL
domingo 2 de agosto a las 18 hs
Bono contribución $ 50
20% adicional por pago tardío
Desearía que la sola lectura de esta propuesta me releve de todo comentario, porque ¿cómo entender que es contribución "voluntaria" y al mismo tiempo penalicen con un 20 por ciento adicional si "dono" fuera de término? ¿Publicidad engañosa de una venta de un elexir espirituoso disfrazado de espiritualidad?
No dudo que quien cobra esta suma obtendrá una PROSPERIDAD VERDADERA, mientras que alguna buen y y generoso corazón, regresará a su hogar, cansado, vacío y con menos dinero. Tengo ganas de salir a pegar afiches en la calle "Señora, señor, no se deje engañar, todo es libre y todo es gratuito, el buen Dios no puede ser un intercambio, un tome y daca; un dame 50 pesos y te mostraré "el secreto"; ay de este occidente tan alucinado con el dinero! Ni Dios mismo ya puede estar en paz en el infinito cosmos, en este pequeñísimo cosmos, hay pequeñas roedores que hasta mutilan Su nombre.
El sabio Vivekananda escribía con verdad que allí donde ingresa Rama (el dinero) no entra Rama (Dios).