Todo intento por capturar o localizar la incondicionalidad de la vida es un extravío; un pozo profundo del cual no puedes salir; un relámpago de desinterés o de disgusto te atrapará en las sombras y serás su prisionero para siempre. Ese yo que soy y es vida solo puede sustanciarse en el tú de tus ojos; sólo por eso me asombro de andar por la vida, alegre.