jueves, 27 de octubre de 2011

Lo que piensan de Chanchobarro

Este material está en internet, también hemos comenzado la investigación sobre el desastre que causó junto al entonces fiscal Villafuerte Ruzo en la Causa de "la secta de los niños de Dios", luego estos niñitos fueron separados de sus madres y en los internados del estado fueron violados.

Intentamos que los organismos de DD HH nacionales e internacionales se hagan eco y se reabra esta investigación.

Junto a Sorlino son parte de la sospecha sobre mi desaparición (privación ilegitima de la libertad y tortura psicológica en el marco de las causas por los DD HH junto a la asociación ilícita. Esperamos ansiosamente que podamos subir en un tiempo prudencial a la Corte Interamericana de DD HH

Soy abogado, soy rosarino, pero mis iniciales no son HWN :-) Vivo en las afueras de Rosario, tengo matricula en la ciudad de Santa Fe y, por desgraciadas razones personales y profesionales, mi vida se ha cruzado con la de este señor, creánme que a mi pesar. Todos los conflictos que he tenido con el personaje de marras son imposibles de enumerar y desde luego, de olvidar.

¿Qué tengo para añadir que no se haya dicho ya? Pues que me causó mucha gracia la existencia de esta lista. El dato me lo dio un joven busca-platos preocupado por la salud de nuestro personaje y decidí entrar a ver de qué se trataba. ¡Las cosas que se han dicho aquí encajan perfectamente con el que yo conozco! Las peores, seguramente, son ciertas. Aunque ninguna llega a los talones de las que podría

contar. Me parece acorde con la tipología del colega (¿fine freak? ¿borderline? ¿espécimen inclasificable?) que sus amenos disparates se ventilen en un ambiente donde se satiriza lo paranormal.

Siempre me ha parecido el colmo que un individuo como él (con su desopilante biografía, que le conozco al milímetro) se considere a sí mismo 'voz autorizada' para impugnar a curranderos y manochantas. A propósito, desmitifico una cuestión graciosa: en esta lista celebraron comprobar que 'no es famoso'. Sin duda es menos famoso que lo que él quisiera. En la Argentina, evidentemente, no lo conoce ni Cadorna, salvo su fugaz estrellato en el programa de Mauro Viale. En los medios de comunicación locales, sin embargo, el mismo colega que me dio la referencia de esta lista me dijo que es IMPOSIBLE presentar una queja contra charlatanes (por más racional o serio sea quien lo intente) sin suscitar repulsa por asociación: presentarse con argumentos 'escépticos', inevitablemente, remite al nombre del amigo.

Por eso me dice que la causa del escepticismo en Rosario es una causa perdida. Y él sabe cuánto lo entiendo, porque lo mismo ocurre en los fueros de nuestros pagos. Los jueces se ríen a costillas suyas. Sus pares le huyen. Tuvo clientes que me conocían y ¡me reprocharon no avisarles quién era! antes de que fuera tarde y perdieran el caso, más por sus excesos verbales, torpeza y afanes de notoriedad (sus vicios más evidentes) que por inexperiencia o malicia. Hay colegas que abominan de él por sus fanfarronadas temerarias. Otros lo detestan por su particular afición al chisme, siempre exagerado, o por su vocación a propalar las más abyectas patrañas para bastardear a quienes le declaran su enemistad. Otros, en fin, le conocemos todas sus mañas y también le escapamos, pero lo que en nuestro caso nos espanta es su falta de higiene bucal (lastre que ningún tópico ha podido remediar). Es realmente desdichado es de los que te hablan pegándose a tu cara; buscás cómo alejarte y enseguida regresa, él con su mal aliento (debe haber pocas cosas tan incómodas como sugerir a alguien que te hable guardando distancia). Para terminar, él solamente cuenta con la paciencia de quienes le sienten lástima, quizá no por él mismo sino por su familiares cercanos, los únicos verdaderamente perjudicados.

Me despido felicitándolos, ya que creo han dado con el personaje ideal para crear a su alrededor una 'historieta viva'. ¿Una ultima confesión? Sí, se la merecen: soy amigo de la familia. Y si bien en mis intenciones prevalece el afecto que siento por su hermosa señora, creo que él no es mala leche. Considérenlo material descartable: no sirve para defender la noble causa que ustedes persiguen (ni creo que para ninguna otra).

Pero no está pasando por un buen momento personal, motivo por el cual les suplico humildemente que LO DEJEN EN PAZ.

Entiendo los argumentos que esgrimen para vilipendiarlo, que considero justa retribución a sus calumnias. Pero Héctor (aunque por sus inisidioso cinismo finja estar más allá del bien y del mal), NO ESTA EN SUS CABALES. Y, por dentro, creo que lo sabe. No encuentro otra razón para verlo en ese estado. La sola existencia de esta lista le hace mucho daño. Déjenme decirles que el talento que aquí demuestran merece mejores causas.

Eso es todo, me doy por cumplido.

Saludos cordiales

Dr. JCN

(espero que entiendan mi anonimato)