jueves, 11 de agosto de 2011

¿Será verdad?

... A ello debe­mos sumar al juez de Morón, Alfredo Hum­berto Meade, que cobró fama por pro­ce­sar al padre Julio César Grassi, aun­que él mismo tenía sus “peca­di­llos”: figu­raba en la lista de la Cona­dep como “des­a­pa­re­cido” de la dic­ta­dura (1976–1983) y sos­pe­chado de haber cobrado la indem­ni­za­ción que efec­ti­va­mente hizo suya otro miem­bro de la Suprema Corte de Jus­ti­cia de la Nación, Car­men Argi­bay, quien, al verse des­cu­bierta, pro­me­tió devol­ver el importe, aun­que nunca lo concretó.

Fuente: Enfoques Positivos

Autor: © Raquel E. Consigli y Horacio Martínez Paz

¿ Qué hacemos señor Juez, los presento como testigo en mi juicio?