lunes, 22 de febrero de 2010

Woodley Elsee: de Haití a Israel

Woodley Elysee –el niño haitiano de seis años, traído por el equipo de rescate israelí para ser sometido a tratamiento por un serio defecto congénito en el corazón y saludado por el presidente y el primer ministro –está programado para ser sometido a un cateterismo de diagnóstico en el Centro Médico Wolfsohn en Holón. En acuerdo con la organización Salvar el Corazón de un Niño, será sometido a cirugía para curar su condición de un corazón cianótico (caracterizado por la inadecuada provisión de sangre oxigenada a su corazón y pulmones).
El Dr. Sión Houri, director de cuidados intensivos pediátricos del Wolfson, no solo está cuidándolo, sino que es también su intérprete, ya que ambos hablan francés. “A Elysee no le está permitido alterarse o esforzarse” pero, viniendo de una población rural que no fue afectada por el mortal terremoto, está emocionado de realizar su primer viaje en avión, tomar su primer ascensor y estar en la televisión israelí.

Elysee, un inteligente niño que aún no está escolarizado, es un poco pequeño para su edad y nunca pudo jugar pelota. Si hubiera permanecido en Haití, tal vez hubiera muerto en su adolescencia, a medida que su corazón y pulmones, con su sangre inadecuadamente oxigenada, hubieran sido incapaces de sostenerlo.
Sus padres, cuyo hogar no fue afectado por el terremoto, permanecen en Haití, ya que su madre dará a luz, en pocos meses, a su quinto hijo. La tía de Elysee, quien estaba en Puerto Príncipe cuando el terremoto golpeó y se las arregló para salir de un edificio justo a tiempo, lo acompaña. Se alojan en el hogar de Salvar el Corazón de un Niño en Azor, donde los niños extranjeros, sometidos a operaciones realizadas por cirujanos voluntarios del Wolfson, se quedan antes de su intervención y durante la recuperación.
Houri dijo que el niño, quien apenas habla debido a su condición, no parece estar traumatizado. Es consciente que, pronto, será llevado para un procedimiento mínimamente invasivo de diagnóstico médico y que después será sometido una cirugía mayor de corazón abierto.
“No tendrá mucho cuando regrese a Haití. Pero, será capaz de respirar, crecer y jugar fútbol”, dijo Houri.
Se espera que Elysee quede como nuevo. No sufre de ninguna de las enfermedades infecciosas, frecuentes en su empobrecida tierra natal caribeña, agregó el médico.
La Dra. Alona Raucher Sternfeld, una de los médicos del niño, dijo que la piel oscura de Elysee se volvía azul oscura cuando hace cualquier esfuerzo físico. Pero cognitivamente está bien desarrollado, agregó.
Después de la operación, estará hospitalizado de cinco a siete días. Se recuperara en la casa para niños de Azor y después regresar a Haití con su tía, equipado con los medicamentos que necesitará para recuperarse por completo.