lunes, 22 de febrero de 2010

Israel y la tecnología del agua

En un país con pocos recursos naturales y donde la más famosa masa de agua es el Mar Muerto, Israel mira más allá de su paisaje y toma el liderazgo en la tecnología del agua, la más reciente industria orientada a la exportación para ayudar al clima con los efectos del derretimiento global. Ahora, un número creciente de firmas israelíes observan lucrativos mercados en el extranjero, ofreciendo experiencia de vanguardia en áreas como tecnología de desalinización, bacterias devoradoras de aguas residuales y tratamiento de aguas residuales. “Israel es definitivamente uno de los líderes, si no el líder, en lo que se refiere al agua… Pienso en Israel como el Silicon Valley del agua”, dijo Shawn Lesser, presidente de Sustainable World Capital, grupo inversor de Atlanta centrado en empresas de energía limpia y tecnología del agua.
El énfasis de Israel en exportar innovaciones de alta tecnología en áreas como la tecnología del agua juega un papel principal en ayudar al país a reflotar - antes que la mayoría de otras naciones- de la peor recesión mundial en décadas. “Cuando se revisa el colapso, el único segmento del mercado donde el nivel de exportaciones es más alto que los niveles previos a la crisis es en el sector de la alta tecnología”, dijo Amit Friedman, director del departamento de investigación macroeconómica del Banco de Israel. Reflejando la creciente importancia de la tecnología del agua, la compañía tecnológica de más rápido crecimiento israelí fue Aqwise, empresa de tratamiento del agua que usa pequeños cubos plásticos dispensadores de bacterias que descomponen las aguas residuales, incrementando su eficiencia y capacidad del tratamiento.
El vicepresidente de negocio y desarrollo de Aqwise, Udi Leshem, dijo que la firma incrementó sus ventas en un 50 por ciento este año mirando hacia el extranjero. Declinó dar cifras, pero dijo que la compañía, con una antigüedad de 9 años, es rentable.
“El principal motor de crecimiento fue crecer en mercados extranjeros, empezando en Israel como base y, después, exportando a Europa, Estados Unidos y otros lugares”. “Una vez que hicimos eso, el crecimiento se aceleró”. TaKaDu encontró una solución de alta tecnología al antiguo problema de filtración en las tuberías. En lugar de depender de llaves y maquinaria pesada, la firma de software usa algoritmos y modelos matemáticos para monitorear las pequeñas filtraciones y la actividad inusual que llevan a las costosas explosiones de las tuberías. Venden esa tecnología a las compañías de agua.
Las filtraciones de agua le cuestan a las compañías de servicios $1 billón al año, de acuerdo al reporte del 2006 del Banco Mundial. Detener esas filtraciones ahorrará suficiente agua para satisfacer las necesidades de 200 millones de personas adicionales en un año.
Aunque otras compañías intentaron solucionar el mismo problema, los inversionistas dijeron que TaKaDu –respaldada por varias fundaciones prominentes de inversión de capital pero que, aún, tiene que ser rentable –es una de las primeras en basarse en soluciones de software. “Esa tecnología es importante. Hay enormes ventajas si puede saber, con rapidez, y monitorear de dónde vienen las filtraciones y repararlas”, dijo Raphael Semiat, experto en tecnología de agua del Instituto de Tecnología Technion-Israel en Haifa.
TaKaDu, que tiene menos de un año, está conectada y llevando a cabo pruebas en el sistema de agua de Jerusalén. “En esencia estaban ciegos respecto a su red. Nosotros les permitimos ver”, dijo Amir Peleg, el fundador de TaKaDu que, también, lleva a cabo pruebas en Europa y Asia.
El país fue anfitrión de su quinta convención anual de Tecnologías de Agua, Energía Renovable y Control Ambiental, donde cientos de firmas mostraron sus innovaciones. El interés en la tecnología del agua se remonta a décadas atrás, un énfasis que surgió de la necesidad de un país que es desierto en dos tercios [de su territorio], dijo el Director de WATEC Booky Oren. “Aquí, nos enfrentamos con el problema de escasez de agua todo los días”, dijo. “Necesitamos producir tecnología que incremente la preservación y producción del agua”.
Shaul Arlosoroff, uno de los principales expertos israelíes en agua, dijo que el consumo anual está alrededor de los 200 metros cúbicos per cápita. Eso es la sexta parte de la cantidad de agua consumida por un californiano promedio, dijo él. El empuje a la tecnología del agua refleja la agresividad de la nación con escasos recursos en otros sectores. En una región donde muchos de sus vecinos poseen grandes reservas de petróleo del mundo, Israel no tiene ninguna. En su lugar, se centró en el desarrollo de alta tecnología y en la innovación ambiental.
Israel es un semillero de las tecnologías solar, baterías y energía renovable. Entre sus más famosas iniciativas está “Better Place”, proyecto fundado por el ex ejecutivo de SAP AG Shai Agassi que establecerá una red nacional de estaciones de conexión para recargar carros eléctricos.
La firma, trabajando con Nissan-Renault, espera reducir la dependencia de combustible extranjero y disminuir los niveles de contaminación.
En el mundo del agua, Netafim, propiedad conjunta de tres kibbutzim –Hatzerim, Magal y Yiftah y la Fundación Markston-Tenne- , fue pionera en irrigación por goteo, técnica que puede cultivar cosechas en condiciones difíciles, en los ´60. Desde entonces se convirtió en una empresa global de $500 millones en ventas anuales. Gracias a los avances en el tratamiento de las aguas residuales, la mayoría de la agricultura de los países se cultiva con agua reciclada, de acuerdo al Ministerio de Agricultura.
Ahora Israel empieza a darse cuenta de las enormes oportunidades de exportar su tecnología. El Ministerio de Industria, Comercio y Trabajo espera que se pueda exportar $ 2.5 billones en tecnología del agua en el 2011, un salto desde los $1.4 billones del año pasado y los $750 millones de los dos años anteriores. “Hacemos énfasis en el crecimiento de todos los sectores de la tecnología del agua –irrigación por goteo, desalinización, conservación, aguas residuales –todo”, dijo Oded Distel, director del programa nacional de tecnología del agua del Ministerio.
(Traducción por el Consulado General de Israel en Guayaquil)