lunes, 10 de agosto de 2009

Sobre las escatologias

Estoy un poco enfermo de escuchar sobre escatologías varias, en nuestro tiempo y especialmente por TV se utiliza el termino escatología casi sin pudor: "se viste de un modo escatológico" dispara una anciana señora que almuerza al mediodía, mientras pontifica sobre las bondades de una derecha con florecitas rococó en los centros de mesa, como rememorando su juventud del brazo de la dictadura militar.
Lo es también para la rubia con una notable disminución de masa encefálica, contenedora de las llamadas neuronas cuando desliza, "con mi novio nos compramos unos zapatos escatológicos."
Y ni hablar si lo dice un supuesto intelectual que se sube al escenario y habla del país y sus males como si fuera un rubio americano que viene por estas tierras y se asombra de nuestra "salza criolla". Pobre infelíz, será su edad que le hace olvidar en los 60 era perseguido y golpeado por sus opciones sexuales por la misma derecha que hoy entre risas y cámaras se recicla para una vez más, torcer la voluntad popular.
Sea como sea, la palabra escatologico me hace ruido, por eso busco en la red y esto es lo que encuentro:
El término proviene del griego ésjatos: ‘último’ y logos: ‘estudio’. Es decir, trata de los ésjata, o realidades últimas.
Ampliando esta definición se puede decir que la escatología es también el tratado de las esperanzas últimas de una religión o sistema filosófico.

Si se entiende la sonrisa de la conductora con sus dientes blancos impecables a un costo de unos mil dólares por postizo; la carencia de grasas de la rubia y sus zapatos escualidos y sin gracia junto a un anciano devenido en derecha, pero con la bandera sesentista arañandole la conciencia, se podría decir que el conjunto podría representar la patética atmósfera que podría ser los tiempos finales. Ah, y esta vez, sin esperanza últimas