martes, 11 de agosto de 2009

Ese arbol

A veces miro tus ramas
alguna vez llenas de vida
las iniciales de un corto romance
marca en tu tronco una herida
El verde latía en tus hojas
gorrión que en tu copa anida
en ti sólo es un recuerdo
que nuevos brazos lo abrigan
Me duele tu sueño eterno
tu triste destino de piedra
¿alguien sabrá que en tu cuerpo
vive un corazón de madera?