“Nunca subestimes el poder de los grandes medios. Ni el reagrupamiento de las derechas latinoamericanas ni sus estilos sanguinarios, ni la ceguera de su ira. Sandra Russo, pagina 12, 4 de julio de 2009.”
Esto viene a cuento de mis desvelos en los últimos años sobre la importancia de estar atentos a la cuestión de los grupos religiosos y la espuria utilización que hacen las religiones de los mismos.
“Secta” se transforma actualmente poco menos que en un estigma, capaz de articular toda una persecusión con la excusa de mantener un occidente pretendidamente cristiano.
Cuando se habla sobre nuevos movimientos religiosos, grupos espirituales o comunidades de fe, no se puede generalizar -descalificándolos bajo el concepto de “sectas”-; hacer una connotación filosófica apriorística sobre la naturaleza de los mismos, sin considerar toda una dinámica de ingeniería y de pericia jurídica, psicológica, sociológica.
No es la “teología” la que debe hablar sino los recursos científicos que construyó la sociedad para interpretarse así misma y reprimirse en caso que hubiese un desvío tipificado.
Es la derecha nacionalista y católica, liberal y antidemocrática que pretende crear una inquisición bajo el estandarte de la cruz y la espada que se proyecta desde lo profundo de la historia como símbolos ensangrentados.
Esto viene a cuento de mis desvelos en los últimos años sobre la importancia de estar atentos a la cuestión de los grupos religiosos y la espuria utilización que hacen las religiones de los mismos.
“Secta” se transforma actualmente poco menos que en un estigma, capaz de articular toda una persecusión con la excusa de mantener un occidente pretendidamente cristiano.
Cuando se habla sobre nuevos movimientos religiosos, grupos espirituales o comunidades de fe, no se puede generalizar -descalificándolos bajo el concepto de “sectas”-; hacer una connotación filosófica apriorística sobre la naturaleza de los mismos, sin considerar toda una dinámica de ingeniería y de pericia jurídica, psicológica, sociológica.
No es la “teología” la que debe hablar sino los recursos científicos que construyó la sociedad para interpretarse así misma y reprimirse en caso que hubiese un desvío tipificado.
Es la derecha nacionalista y católica, liberal y antidemocrática que pretende crear una inquisición bajo el estandarte de la cruz y la espada que se proyecta desde lo profundo de la historia como símbolos ensangrentados.