Me fascina la idea que propone la religión dominante en occidente; esto es, “la amnesia moral”, como si el mundo de los seres pudiéramos transitar un laberinto desértico frente a categorías como memoria y reparación histórica.
“Un total de 296 encíclicas han sido publicadas por la Iglesia católica en el curso de los últimos dos siglos. Es decir sobre dos mil años de religión dominante con poder temporal incluido.
“Casi todos los pontífices de la era moderna han escrito varias encíclicas, entre ellos León XIII (1878-1903), quien escribió 86. Le siguen Pío XII (1939-1958) con 41, Pío IX (1846-1878) con 38 y Pío XI (1922-1939) con 32.
“Pío X (1903-1914) firmó 16, Benedicto XIV (1740-1758) escribió 13, Benedicto XV (1914-1922) redactó 12, Juan XXIII (1958-1963) fue autor de 8 encíclicas y Pablo VI (1963-1978) publicó 7. Juan Pablo II escribió 14 encíclicas de 1978 a 2005. Reporta el diario Clarín en el suplemento sobre cuestiones religiosas
El actual papa Benedicto XV lleva en cinco años de pontificado redactó tres encíclicas (a julio de 2009)
Dos ejes indican el malestar de la cultura partiendo de la percepción religiosa del cristianismo católico romano, uno es el exilio necesario de una estructura dogmatica cuyos mitos y leyendas se desmoronan precipitadamente desde adentro y por afuera, al impulso de los aires que soplan de las filosofías de oriente; y el segundo eje, es la prisión que pretenden mantener bajo el paraguas de la amnesia moral, que no es otra cosa que confinar la mente a un espacio prefijado y definido, un territorio inmovilizado y cotidiano que el occidental debe transitar entre la banalidad que propone el capitalismo viejo y confiable aliado del vaticano y la sobresaturación que imponen los medios de comunicación social, también sutilmente influenciados por los liberales "occidentales y cristianos".
La desolación es el punto de partida, quien comprenda esto, se encamina a la salvación aunque es verdad que nos enfrentamos a un desierto incalculable, un grito silencioso encerrado en nuestras almas, pero seguramente es más sano para el individuo y más audaz para un mundo que reclama un heroísmo con sentido humanista y espiritual
“Un total de 296 encíclicas han sido publicadas por la Iglesia católica en el curso de los últimos dos siglos. Es decir sobre dos mil años de religión dominante con poder temporal incluido.
“Casi todos los pontífices de la era moderna han escrito varias encíclicas, entre ellos León XIII (1878-1903), quien escribió 86. Le siguen Pío XII (1939-1958) con 41, Pío IX (1846-1878) con 38 y Pío XI (1922-1939) con 32.
“Pío X (1903-1914) firmó 16, Benedicto XIV (1740-1758) escribió 13, Benedicto XV (1914-1922) redactó 12, Juan XXIII (1958-1963) fue autor de 8 encíclicas y Pablo VI (1963-1978) publicó 7. Juan Pablo II escribió 14 encíclicas de 1978 a 2005. Reporta el diario Clarín en el suplemento sobre cuestiones religiosas
El actual papa Benedicto XV lleva en cinco años de pontificado redactó tres encíclicas (a julio de 2009)
Dos ejes indican el malestar de la cultura partiendo de la percepción religiosa del cristianismo católico romano, uno es el exilio necesario de una estructura dogmatica cuyos mitos y leyendas se desmoronan precipitadamente desde adentro y por afuera, al impulso de los aires que soplan de las filosofías de oriente; y el segundo eje, es la prisión que pretenden mantener bajo el paraguas de la amnesia moral, que no es otra cosa que confinar la mente a un espacio prefijado y definido, un territorio inmovilizado y cotidiano que el occidental debe transitar entre la banalidad que propone el capitalismo viejo y confiable aliado del vaticano y la sobresaturación que imponen los medios de comunicación social, también sutilmente influenciados por los liberales "occidentales y cristianos".
La desolación es el punto de partida, quien comprenda esto, se encamina a la salvación aunque es verdad que nos enfrentamos a un desierto incalculable, un grito silencioso encerrado en nuestras almas, pero seguramente es más sano para el individuo y más audaz para un mundo que reclama un heroísmo con sentido humanista y espiritual