Benedicto citó el pasaje de los evangelios en que Jesús invita a quienes no han pecado a arrojar la primera piedra a una adúltera.
"Aunque él reconoce su pecado, no la condena, sino que la llama a no pecar", dijo el papa a los peregrinos congregados en la plaza. "Confiando en su gran misericordia hacia nosotros, humildemente le pedimos perdón por nuestros errores y la fuerza para crecer en su santidad".
En Alemania, en tanto, la revista Focus dijo que el jefe de la Conferencia de Obispos del país, arzobispo Robert Zollitsch, admitió que la iglesia católica a sabiendas encubrió casos de abuso sexual.
Zollitsch, arzobispo de Friburgo, dijo que aunque la mayoría de los casos ocurrieron fuera de la iglesia, "agresiones que ocurrieron en tales números en nuestras instituciones me avergüenzan y me asustan".
"Cada caso oscurece el rostro de toda la iglesia", dijo.
El sábado, Zollitsch se disculpó personalmente por el encubrimiento de un caso de abuso sexual hace 20 años en una comunidad de la Selva Negra, cuando él estaba a cargo de recursos humanos en la diócesis.
Esta posición del Papa es acorde con el derecho canónico que incluso excomulga a los católicos que denuncien esas atrocidades, también se condice con las ordenes secretas impartidas a obispos para ocultar estos casos