Recibo noticias de mis tantos amigos de Chile, están bien dentro de lo que se puede decir bien; nadie esta "bien", son sobrevivientes, el dolor y la angustia los acompaña a cada instante. Dicen que se llama estrés post traumàtico, con el agregado que se da dentro del drama.
La naturaleza golpea a ese bello país y la responsabilidad es de un mundo que corre de prisa y sin culpas; sigue consumiendo lo que no es necesario y asì el planeta cruje desde sus entrañas.
Se acelera la crisis del cuerpo terrestre y los vivos y los muertos estamos aquí como aturdidos.
Ojalà aprendamos la lección y corramos en ayuda de Chile porque finalmente es nuestra propia ayuda.