domingo, 10 de enero de 2010

Interesante

Vanidosos y sofisticados neandertales

Neardental

¿Usaron maquillaje?

Hay más evidencias de que los neardentales no eran tan primitivos como se les suele retratar.

Un grupo de científicos que trabaja en un sitio arqueológico neardental en el sur de España afirma que cuenta con las primeras pruebas concluyentes de que los neandertales usaban collares y maquillaje corporal hace 50.000 años.

Los investigadores encontraron cosméticos, conchas usadas como contenedores de pigmento, así como joyería, lo cual lleva a un nuevo nivel de sofisticación a la cultura neardental.

El equipo señala que su hallazgo sepulta "la visión de los neardentales como seres tontos" y muestra que eran capaces de pensamiento simbólico.

Hasta ahora muchos investigadores habían creído que sólo los seres humanos modernos usaron maquillaje para decoración y usos rituales.

Asociaciones

Hubo un momento en el periodo Paleolítico Superior en el que los neardentales y los humanos coexistieron, pero, según el director de la investigación, el profesor británico Joao Zilhao, el nuevo hallazgo data de 10.000 años antes de que ocurriera este "contacto".

Conchas

Las conchas tenían residuos de pigmentos mezclados.

"La asociación de estos descubrimientos con los neardentales es muy sólida y la gente tiene que dar por establecida la asociación y enterrar esa visión de que los neardentales eran seres tontos", dijo Zilhao a la BBC.

Por su parte, Chris Stringer, paleontólogo del Museo de Historia Natural de Londres, coincidió en el mismo punto con Zilhao, pero aclaró que al menos en la última década las evidencias habían ido creciendo.

"Es muy difícil remover del pensamiento popular la imagen de que fueron 'seres brutos'", dijo Stringer.

"Cuando los fanáticos del fútbol se comportan de mala manera, o los políticos defienden puntos de vista reaccionarios, es inevitable que se les llame 'neardentales', y no veo que los tabloides vayan a cambiar pronto sus titulares".

El Neandertal tampoco sentía amargura

¿Percibe usted los sabores amargos? Si la respuesta es sí, entonces comparte esa capacidad con el 75% de la población.

Si no, no se preocupe: una de cada cuatro personas tiene dificultades para percibir estos sabores, o no los siente en absoluto.

Neandertal

El Neandertal también poseía ambas variantes del "gen amargo".

Y esta excepción no es nueva. Una reciente investigación revela que los neandertales, que se extinguieron hace 28.000 años, tenían la misma variación genética del ser humano que permite degustar lo amargo.

Esto gracias al análisis de ADN de huesos de estos ancestros de 48.000 años de antigüedad y que muestran que ya tenían el elemento genético que determina la percepción de este sabor.

El descubrimiento indica que esta variación genética es previa a la separación evolutiva que hubo entre el hombre de Neandertal y los humanos modernos.

Gen amargo

El estudio fue realizado por científicos del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona y publicado en la revista Biology Letters (Letras de Biología).

El Dr. Carles Lalueza-Fox, autor del estudio, dijo a la BBC que "el no percibir ciertos sabores no es algo exclusivo del hombre moderno. Ya existía hace al menos medio millón de años".

Pomelo

El químico está presente en alimentos como el pomelo.

El gen TAS2R38 codifica una proteína ubicada en los receptores del gusto en la lengua y permite sentir sabores amargos.

Las personas que no perciben este sabor tienen una variante recesiva de ese gen, lo que provoca un cambio en los aminoácidos y, por lo tanto, impide "leer" este sabor.

Los investigadores extrajeron este gen recesivo de una muestra ósea hallada en El Sidrón, en el norte de España, lo amplificaron y secuenciaron.

El químico presente en alimentos amargos -como brócoli, pomelo o repollitos de Bruselas y algunas plantas venenosas- se llama PTC. Su detección permite evitar el consumo de plantas tóxicas.

Sin embargo, los científicos señalan que el hecho de que la variante recesiva del gen haya sobrevivido hasta hoy significa que tiene que haber alguna ventaja genética en no poder percibir sabores amargos.