Digo yo, ¿ y si lo mandamos a Chanchobarro para que asesore al gobierno francés y al juez para que instruya un sumario?
El presidente del grupo parlamentario del gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha), Jean-François Copé, presentó ayer las grandes líneas de un proyecto de ley para prohibir el uso del burka en Francia, el velo integral que cubre el cuerpo de algunas mujeres musulmanas de pies a cabeza, y adelantó que su uso en lugares públicos sería penado con una multa de 750 euros (4.125 pesos argentinos).
La propuesta de ley, que será presentada a la Asamblea luego de las elecciones regionales de marzo, tiene por objetivo "prohibir disimular el rostro en lugares abiertos al público y en la vía pública, exceptuando los acontecimientos culturales o carnavales" cuya lista será elaborada, dijo Copé en una entrevista que publicará el sábado el diario Le Figaro.
El texto de Copé prevé que el "uso del burka podría ser penado con 750 euros de multa". La contravención sería aplicada a "todos las personas a las que se constataría que en la vía pública tienen el rostro integralmente cubierto", la pena sería mayor para una persona que obligue a una mujer a usar un velo integral, precisó el diputado.
La iniciativa responde a una doble preocupación, según explicó Copé, del "respeto a la mujer" y de "seguridad". De hecho, por razones jurídicas, y para no parecer discriminatorio, el proyecto de ley no aludirá específicamente a la prohibición del velo integral, aunque lo incluye.
Copé no esperó el informe oficial de una comisión parlamentaria creada especialmente para analizar el tema del velo integral en Francia, país en el que unas 400 mujeres lo usarían, según los servicios de inteligencia, o 1.900 según estimaciones del Ministerio de Interior.
El Partido Socialista se pronuncio el miércoles en contra de una ley, que calificó "de circunstancia", aunque su portavoz, Benoit Hamon, declaró que su formación "se opone al burka pues es una cárcel para las mujeres" y señaló que una ley "no tendrá los efectos esperados" ya que "no corresponde al Estado interpretar los textos religiosos". Por su parte el presidente del centrista Modem, François Bayrou, preferiría una resolución del Parlamento antes que una ley.
El presidente francés Nicolas Sarkozy sostuvo en noviembre pasado que en Francia "no hay lugar para el burka, para la servidumbre de la mujer bajo ningún pretexto", en la misma línea de lo que había proclamado en junio ante el pleno del Congreso en Versalles cuando afirmó que el burka -símbolo de sumisión de las mujeres en el mundo musulmán o expresión de la libertad de culto según sus defensores practicantes- "no será bienvenido".
En 2004, Francia, país de tradición laica en donde vive la mayor comunidad musulmana de Europa, estimada en unas 6 millones de personas, adoptó una ley que prohíbe el uso de "signos religiosos ostensibles" en establecimientos públicos como los colegios secundarios, texto cuyo objetivo apuntaba a prohibir el velo islámico usado por las adolescentes.
Por Patricio Arana para Clarin.