lunes, 28 de diciembre de 2009

Año 508 antes de la Era actual

Hacia el año 508 anterior a la actual Era, el Budha Gothama Sidhatta, pasó el periodo de lluvias los monasterios de la ciudad de Savatti (Según el Canòn Pali MN 86).
Algunos acontecimientos sucedieron que merecieron quedar para la historia futura y por eso, lo registra el autentico y minucioso canon que nos permite reconstruir paso a paso la enseñanzas del Bendito.
La primera mención es la la conversión de Angulimala, el torturador y asesino que quebraba los miembros de sus potenciales victimas, hijo de un sacerdote Brahmìn y emparentado con la nobleza del reino, elegiò asociarse con malas personas y servir a los intereses de los malvados; asì, sirviendo a la ideología del mal y de la crueldad, trasgredía la ley para su propio provecho y de sus amigos mafiosos y criminales.
El reino estaba azorado y era muy difícil capturarlo, siempre en todas las épocas los torturadores y asesinos fueron difíciles de apresar, no solo robaba, torturaba y mataba a sus victimas y muchas mujeres lloraban la larga ausencia de sus hijos o esposos. Esto ocurría en la época del Buddha.
El canon registra un encuentro entre este malvado y el Bendito y como al exponerle la enseñanza, Angulimala se convierte y se hace monje, el Buddha aceptó su inmediata ordenación.
Pero esta misma conversión trajo el descontento de grupos rivales y enemigos del Bendito por lo que los rumores se propagaron, los grupos de poder que dominaban sutilmente al reino, operaron para desprestigiar al Bendito y de ese modo los monjes ya no obtenían los alimentos que cada día medicaban por las calles.
La situaciòn era harto dificil, miles de monjes ya no podìan alimentarse diariamente, el rumor causaba estragos, los mismos que apoyoron silenciosamente al malvado, ahora no podìan soportar que fuera monje y menos, del Buddha.
Era una clara persecución religiosa, apoyada por los magistrados y por los políticos que asesoraban al rey.
El segundo gran problema fue que la mendicante Sundari fue secretamente persuadida para visitar la ciudad y que se paseara pidiendo limosnas entre el pueblo, que toda el pueblo la viera. Ellos deseaban que testificara sobre la peligrosidad del Buddha y su doctrina.
Luego de un tiempo, ya popular en el reino, la asesinaron y el cadaver lo depositaron proximo al monasterio donde residía el Buddha.
¿Quièn era culpable?
Pues los seguidores del Buddha. "sin escrúpulos, malvados, mentirosos, excéntricos e impuros" eran las acusaciones menores. Incuso se murmuraba "¿ cómo pueden matarla luego de tener con ella comercio sexual?
El bendito dio entonces un verso y pidió a los monjes que lo refieran en todas sus conversaciones:

El infierno mental es la suerte del que arma mentiras
Y también de aquèl que no admitirà que lo hizo.
Pues los dos, cuando hayan muerto, tendrán almacenado malas acciones
y renacerán de una forma vil.

De esto, podemos extraer una enseñanza que el Bendito dijo en el Dammapada:

Appassutayam puriso
balibaddova grati
mamsani tassa vaddhanti
panna tassa na vaddhati.


Aquel que aprende poco, crece como un buey; crece en carne, pero no en sabiduría.

(muchas gracias a mi maestro de textos pali y vypasana que me envió de obsequio esta historia que está registrada en el canon pali (Ud 4.8 = Dhp 306)