A las 04:45 de la madrugada del primero de septiembre de 1939, el barco de la marina alemana Schleswig-Holstein abrió fuego a bocajarro contra un fuerte polaco ubicado en la península de Westerplatte.
Al mismo tiempo, las fuerzas armadas alemanas invadían Polonia.
Los ataques generaron dos días después las declaraciones de guerra del Reino Unido y Francia contra Alemania.
Aunque se puede discutir que la guerra en Asia comenzó mucho antes, y muchos en Estados Unidos ubican el inicio de las hostilidades en 1941, la invasión alemana a Polonia marcó el comienzo del conflicto en Europa.
Símbolo
A las 04:45 hora local (02:45 GMT), el presidente polaco, Lech Kaczynski, y el primer ministro de ese país, Donald Tusk, encabezaron un acto junto con veteranos de guerra frente al monumento conmemorarito en Westerplatte, cerca de Gdansk.
Cuando se produjo el ataque del Schleswig-Holstein -que estaba amarrado en el puerto polaco en una visita de cortesía- Gdansk era conocida con el nombre de Danzig. Se esperaba que los 182 soldados polacos destacados en el fuerte resistieran sólo por 12 horas, pero a pesar de ser bombardeados por aire, mar y tierra, ellos defendieron la posición durante siete días contra más de 3.000 efectivos alemanes.
Un sondeo publicado este lunes en Polonia indica que Westerplatte es el símbolo más importante de la resistencia polaca en toda la guerra.
El periodista de la BBC Jonny Dymond, presente en la ceremonia, informa que Kaczynski calificó la invasión soviética tras el pacto Molotov-Ribbentrop, dos semanas después del inicio de la guerra, como "un puñal clavado en la espalda de Polonia", pero que en definitiva el acto se dedicó a recordar a los soldados que combatieron en las primeras horas del conflicto.
Espinas
Las relaciones entre Polonia y Rusia son actualmente más espinosas que con Alemania, en parte por diferencias en la interpretación histórica de los eventos que tuvieron lugar al inicio de la guerra.
Dos semanas después de la invasión alemana, el Ejército Rojo invadió y anexó el este polaco bajo los términos del protocolo secreto del pacto nazi-soviético.
A comienzos de 1940, los servicios secretos soviéticos asesinaron a más de 20.000 oficiales polacos en los bosques aledaños a Katyn. Por 50 años, Moscú culpó a los nazis y sólo admitió responsabilidad por el crimen en 1990.
Tribunales rusos han determinado que lo sucedido en Katyn no puede ser considerado como un crimen de guerra y Moscú aún se niega a desclasificar documentos relativos a la masacre.
La temperatura subió un poco más esta semana cuando la televisión estatal rusa emitió un informe en el que se dejaba traslucir que la Unión Soviética tenía razones para invadir Polonia debido a una conspiración entre Varsovia y Hitler en contra de Moscú.
En un artículo publicado por el periódico polaco Gazeta Wyborcza este lunes, Putin escribió que "la nación rusa, cuyo destino fue tergiversado por un régimen totalitario, entiende muy bien lo que sienten los polacos por Katyn, donde miles de soldados están enterrados.
"Debemos recordar a las víctimas de este crimen", concluyó el primer ministro ruso. BBC 1 de septiembre de 2009